Archive for enero, 2011

BALADA DE JUVENTUD. RECORDANDO LOS OCHENTA.

Lunes, enero 31st, 2011

Se dice que quién recuerda la movida madrileña, movimiento contracultural surgido tras la transición franquista que se prolongó hasta finales de los años 80, es porque no estuvo allí. Yo recuerdo algo, debe ser porque en realidad era una adolescente que estudiaba en un instituto de pueblo que cuando se fugaba de clase era para tumbarse en un prado a tomar el sol y fumar. En aquella época se decía que Madrid era como una raya de coca que todos los de provincias querían esnifar, cuando finalmente conseguí llegar allí me dio tiempo a olisquear algo en los garitos de Malasaña en un Madrid ya huérfano de aquél alcalde que en el pregón de sus fiestas decía aquello de: ¡Rockeros: el que no esté colocado, que se coloque… y al loro!

Terciopelo Noche.

Creo que uno es hijo de su generación, que estás marcado por el momento histórico que viviste en tu juventud, las lecturas, la música,  las películas y la moda que viste en esos momentos, así que por esa regla la estética de los ochenta también forma parte de mí. En aquella época en la que estaba abandonando la edad del pavo esperaba con ansiedad que pusieran en la tele una nueva edición de la “Edad de oro”, programa sobre los movimientos artísticos más transgresores del momento y el que vi por primera vez a grupos como Alaska y Dinarama, Loquillo y los Trogloditas, La Mode, Radio Futura, Gabinete Caligari, Siniestro Total, Golpes Bajos o Parálisis Permanente.

 Bodegón ochentero: Medias de malla, casettes y cámara de fotos analógica.

También pasaban cortos e entrevistaban a pintores y fotógrafos. Así supe quienes eran el Hortelano y Ceseepe, Alberto García Alix, Ouka Leele, Pedro Almodóvar y MacNamara. Con mis amigos fuimos a ver cuatro veces Quadrofhenia y el la discoteca pedíamos que nos pincharan a The Jam, Style Council y Aztec Camara. Oía a the Clash y tenía casettes de Nina Hagen, Lene Lovich y los Toy Dolls. También leíamos cómics como el Madriz, Makoki o el Víbora, había fanzines y aparecieron los graffiteros.

Collage ochentero: Discos de vinilo, chicos con patillas, el Víbora y chapas mod.

Recuerdo los ochenta como una época hedonista, en la que se rechazaban los dogmas, nihilista, de libertad individual, ideas vitalistas y lúdicas.

Homenaje a la litrona.

Colores llamativos, cinturones anchos,  pantalones de talle alto, hombreras, pelos teñidos de colores con cortes exóticos, cardados y mucha laca.

Dancing with myself.

Cuero negro, pulseras de tachuelas, medias de malla y zapatos de punta fina. El rock era una actitud y se vivía de noche.

 Fuck!

No todo era bonito, también apareció el sida y muchos se pasaron con las drogas.

Smoking Negro.

 También se utilizaban cosas que ya casi son piezas de arqueología como las cintas de video, los casettes, los discos de vinilo, las cámaras de foto analógicas, las máquinas de escribir y el tipex. Esta serie de fotos es mi pequeño homenaje a esa época.

bodegón ochentero (II)

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EL AÑO DE SUPERGATO.

Martes, enero 11th, 2011


 Cuando era niña leía cómics sobre superhéroes como Superman, Spiderman, Capitán América o los Cuatro Fantásticos. Me imaginaba que también era uno de ellos y  tenía super poderes, por eso, cuando comencé está aventura de las auto-fotos, se me iluminaron los ojos y enseguida me plantee hacer una serie, de paso hacer realidad un sueño acariciado desde la más tierna infancia.

Para que tuviera algo de fondo o ironía, en la primera que pensé fue en Super Woman, la heroína al que debíamos aspirar las mujeres de mi generación (y las venideras). Perfecta trabajadora, madre, esposa, amante, anfitriona, que a demás va a la peluquería, está delgada, tiene estilo y usa tacones. Yo por muchas revistas que leí para ilustrarme de cómo ser ella siempre fui una candidata poco convencida, sin demasiadas aptitudes, y  ya que era algo que iba a hacer una vez en la vida prefería algo divertido, aunque fuese  banal y absurdo,

pero que fuera lo que realmente quería:

sentirme una  super héroe/heroína a lo Marvel, con colores pop y poses exageradas, dos personalidades, y una de ellas la de un pringao como Clark Kent o Peter Parker.

La metamorfosis de Super Gato.

No sé si es uno el que encuentra a su super héroe o es al revés. Un día que andaba por ahí cavilando sobre cuál sería el mío, resultó que me estaba esperando, o me lo encontré,  en una tienda de chinos. En un principio sólo fue una máscara. Después se convirtió en…

“Super Gato” 

Lo mágico fue que justo en el momento de su nacimiento estaba a punto de comenzar año Chino del Gato.

Ahora lo que me queda es descubrir cuales son sus super poderes. A lo mejor uno de ellos es el de no tener vergüenza.

“El año del Gato”

Super Gato Total

¡¡¡Grrr!!!

El salto de Super Gato.

Super Gato espía la ciudad.

Super Gato equilibrándose en un bolardo.

(Algunas de las fotos que aparecen en este artículo están hechas con la ayuda detrás de la cámara de Camila Yver).