El espacio que queda entre mis piernas es la ventana por la que observo el paso del tiempo, los cambios de luz y las sombras, el vaivén de las olas, el viento en las hojas, las distintas figuras que hacen las nubes, a la gente en la playa y los niños jugando, las moradas y las perspectivas que dibujan los caminos. Todo es verdad, no hay montajes en photoshop, es el aquí y el ahora, fundirse con el paisaje y la naturaleza, ser sólo verano.












Todas las fotografías están realizadas en los alrededores de cala Castell y cala Estreta (Palamós, Girona)


